viernes, 13 de junio de 2008

Dolerán las esquirlas del llanto

sobre el rostro del que aguarda,

las sombras del camino harán el resto.

Parto tras el que va de espaldas al levante,

sus pasos en el país de la bruma;

no hay voz para el conjuro de los astros,

he de seguir sus huellas en el páramo y la nieve,

he de romper el hechizo que lo ata al monte de la noche,

a la ebriedad de ausentes días.

Dolerá el dardo del traidor,

su envenenada espera:

Alguien aguarda más allá de las colinas.


1 comentario:

WILHEMINA QUEEN dijo...

Una belleza. No puedo decir otra cosa. Escribes como a mí me gusta, de una forma especial, diferente, un poco en la oscuridad un poco en la luz.

Me encantó!

besos