viernes, 20 de junio de 2008

Restless



Y todo cuanto fue consuelo

se vuelve humo de ningún incendio,

toda hermosura,

presa del olvido;

alguien dijo:

la luz asomará

tras la tormenta:

no hay calma perdurable

detrás de esta muralla, forastero,

solo un silencio de muerte,

un grito inmisericorde

de cuerpos que descienden,

no hay descanso para el paria,

todo cuanto cree alcanzar

se vuelve humo

olvido

oscuridad

nada.

Camagüey, 19 de junio de 2008

viernes, 13 de junio de 2008

Dolerán las esquirlas del llanto

sobre el rostro del que aguarda,

las sombras del camino harán el resto.

Parto tras el que va de espaldas al levante,

sus pasos en el país de la bruma;

no hay voz para el conjuro de los astros,

he de seguir sus huellas en el páramo y la nieve,

he de romper el hechizo que lo ata al monte de la noche,

a la ebriedad de ausentes días.

Dolerá el dardo del traidor,

su envenenada espera:

Alguien aguarda más allá de las colinas.


jueves, 12 de junio de 2008


Llorándose la muerte

como un hijo

está el escriba,

atento a aquella voz

que no pregunta el fin de tanta inercia,

camina entre sus huesos esparcidos

por el campo

donde un guerrero oscuro

levanta su alabarda,

camina entre la bruma

sin saber si alienta lumbre

o la propia tiniebla que le ronda.

Así me encuentra el enemigo al fin

¿qué armas esgrimir contra su furia?

¿cuál escudo guardará mi pecho de sus golpes?

Miro a mi diestra:

nadie,

nadie a mi izquierda

¡qué batalla irreversible se avecina!

Tañen los cornos

su nota más sombría

llamándome al combate por la luz.